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La Medicina (hechicería) entre los Selknam de la Tierra del Fuego
Alfredo Prieto
Arqueólogo del Instituto de la Patagonia
(Lamentablemente no me ha quedado registro del link)
A fines del siglo XIX comenzaron a Llegar a la isla grande de Tierra del Fuego numerosos individuos que, atraídos por el oro y más tarde por la ganadería, fueron conquistando para si las grandes extensiones de pampa y bosques que antaño ocuparon los indios selknam. Era el triunfo de una tecnología guerrera más sofisticada. La isla fue cedida por los gobiernos chileno y argentino a unos pocos terratenientes; los selknam (onas), primitivos y milenarios habitantes de la isla se opusieron a esta intrusión, pero sucumbieron en su lucha.¿Quiénes eran los selknam? Un pueblo de cazadores nómades terrestres que vivían en grupos de familia de unos treinta o más individuos en los limites de un territorio determinado. Sus antecesores llegaron hace por Io menos 10.000 años... cuando la isla estaba aún unida al continente.
LA FIGURA DEL XO'ON
Cada haruwenh poseía un shamán denominado xo'on, temido y respetado por la comunidad, era considerado casi como un ser sobrenatural por su constitución distinta a la del resto de los hombres. Estaba hecho de "edredón" o plumones suaves (el waiyuwenh) que alejado del cuerpo de su poseedor es pequeño, pero dentro de aquel crece y se propaga adoptando exactamente su contorno.El waiyuwenh le era transmitido al shamán en un sueño. Aquél era como un segundo "yo" que realizaba todo aquello que el shamán había planeado y era invitado a presentarse por intermedio del canto. Este canto era un poderoso auxiliar del shamán, él era quien conducía al rapto necesario de la conciencia para que entrara en comunicación con "las fuerzas". Este canto era uno y característico, "es costumbre entre ellos designar con el nombre del autor tal o cual canto, al que llaman el canto de fulano". (Segers, 1891:76). Pero, más que identificar al autor, el canto cumplía la función de introducir un estado excepcional por intermedio de modificaciones fisiológicas. Ellas producían una especie de "mareo", que podía aislar al shamán de los distractores y Ilevarlo así a la necesaria introspección.
La principal ocupación del xo'on es la cura, ésta supone que el cuerpo del paciente ha sido violentado por un elemento extraño: el cwake (la enfermedad). Este cuerpo extraño era concebido generalmente como la intrusión provocada por un xo'on rival. Por ello la cura comenzaba con la pintura facial adecuada, pintura de guerra. El shamán estaba en guerra con la enfermedad. Se trataba de dos líneas aplicadas con el dedo y que iban desde las aletas de la nariz al nacimiento de las orejas; se aplicaban también tres puntos: dos en los pómulos, uno en el nacimiento de la nariz. Las demás líneas se aplicaban verticalmente en las mejillas. Después de esta operación, el shamán se acercaba al paciente que permanecía tendido a la entrada de la choza. Comenzaba una especie de danza, durante la cual el shamán escupía continuamente; y daba pesados golpes con los pies, acompañados de movimientos cadenciosos de brazos, todo esto alrededor del enfermo. Se creaba así un espacio ritual, el sitio de la lucha. Finalmente el xo'on se acercaba a su paciente lo exploraba detenidamente con la vista como si tuviera rayos X en los ojos, y comenzaba a masajear conduciendo el cwake a un lugar determinado del cuerpo desde donde era extraído por succión. Preferentemente se extraía un ratón pequeño, una punta de flecha ensangrentada o un plumón. Eran las manifestaciones visibles del cwake. Con un grito gutural se daba por terminada la sesión curativa.
EL PODER CONJURADO
El xo'on era un sujeto no del todo transparente, a veces representaba un verdadero peligro: "en una reunión resolvieron (Un grupo de selk'nam) que era un hechicero loco y un peligro para la comunidad. Un día salió a cazar con otros dos (...) y después de cierto tiempo aquellos volvieron sin él. (Bridges, 1952:514). El shamán pagaba incluso con su vida el deseo de prestigio. El hechicero "loco" al que se hacía referencia era Minkinyohl y una de sus locuras fue la de haberse considerado jefe de su pueblo durante su estadía en la misión salesiana de Río Grande. "En la Tierra del Fuego no existe jefatura de ninguna especie o categoría, fuera de Ia paternal que ejerce su poder, en la pequeña agrupación que constituye la familia; no se conoce, en consecuencia, el cacique; y, no existiendo Ia autoridad, no existe tampoco el subordinado". (Cañas Pinochet, 1911:347). Los selknam no ignoraban los abusos del poder y la jefatura, tuvieran éstos signo positivo o negativo les resultaban reprobables; así se desprende de su mitología; en ella la mayoría de las acciones condenables provenían de shamanes femeninos. Las dos crueles mujeres que gobernaron en el pasado lo hicieron amparadas en su poder de xo'on. La luna (Kree) había engañado a los hombres haciéndoles creer que su poder de hechicería tenía un carácter divino y por lo tanto inmutable. Taita, por su parte, también amparada en su poder de xo'on les impidió salir de caza (a los selknam) condenándolos a la hambruna.
LA MAGIA VIGILADA
El shamán selknam se ocupaba de introducir el dolor de su paciente en un sistema de pensamiento afín al enfermo. El dolor orgánico tenido por irracional debía por ello ser llevado a un universo con sentido.
"La cura consistía en volver pensable una situación dada al comienzo en términos afectivos. Y hacer aceptables para el espíritu los dolores que el cuerpo se rehusa a tolerar. Que la mitología del shamán no corresponde a una realidad objetiva carece de importancia: Ia enferma cree en esa realidad, y es miembro de una sociedad que también cree en ella. Los espíritus protectores y Ios espíritus malignos, Ios monstruos sobrenaturales y los animales mágicos forman parte de un sistema coherente que funda Ia concepción indígena del universo. La enferma los acepta o, mejor, ella jamás Ios ha puesto en duda. Lo que no acepa son dolores incoherentes y arbitrarios que, ellos si, constituyen un elemento extraño a su sistema, pero que gracias al mito el shamán ya a reubicar en un conjunto donde todo tiene sustentación". (Levi-Strauss, 1973).
La muerte introducida en la época howinh (los tiempos miticos) por Kwanyip condujo al hombre a la disolución absoluta, al olvido. Kwanyip (un héroe mitológico) que era producto de un incesto creó la muerte para desterrar el recuerdo de su origen maldito. La humanidad propiamente tal era por ello producto indirecto de lo prohibido. Desde entonces frente a la permanencia de los howenh (los ancestros) que fueron dando sentido a la geografía de la isla con su muerte, se ubicaba la muerte humana como disolución y olvido.
La enfermedad era un auxiliar de la comunidad. Concebida como una guerra no declarada de alguna parcialidad, se transformaba fácilmente (si la muerte acaecia) en una guerra declarada. "La muerte repentina producida por enfermedad, se atribuía siempre a hechicería. Se aseguraba en estos casos que el hechicero del bando contrario había introducido en el cuerpo de la víctima un maleficio que lo había minado lentamente hasta destruirlo (...) Esta era una conclusión muy conveniente para el curandero, no solamente contentaba: a sus clientes, sino que se libraba de un peligroso competidor o preparaba el terreno para ello. Los parientes por su parte aceptaban gustosos esa explicación que les brindaba una excusa para una expedición punitiva, siempre agradable, y, además una oportunidad de conseguir algunas mujeres jóvenes y atractivas entre los familiares de las víctimas (Bridges, 1952:301).
Cada xo'on, entonces, tenia un poder limitado, era un ser fronterizo con la muerte, siempre indicado como sujeto de desgracias lejanas. ¡Siempre la primera víctima de los ataques!
Principales fuentes de consulta
Bridges, Lucas 1952 El último confín de la Tierra. Emece editores, Bs. As.
Gusinde, Martín|1982 Los Indios de la Tierra del Fuego.Los selknam. 2 vols. CAEA: Bs.As.

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